Camino a Campillo

Llegando a la meta…

¡Familia! En una semanita nos vemos por fin. Así que va siendo hora de concretar y hemos cogido el mando porque Julia mucha literatura, pero poco relleno.

Vamos a ello: la ceremonia dará comienzo en Aldea Tejera Negra, Campillo de Ranas, el sábado 3 de agosto a las 19:00, novia mediante. Para entonces, todos habremos dejado los trastos en nuestros alojamientos, que de manera privada os iremos anunciando, situados bien en el propio Campillo de Ranas o en Robleluengo o Majaelrayo, poblaciones que no distan más de 3 km entre sí. Los que estéis alojados fuera de Campillo os tendréis que trasladar en coche para el evento. Como para la vuelta, a partir de la medianoche, habrá disponible un servicio de Uberural para llevarnos a cada uno a nuestro nido, el mejor plan es agruparse para la ida y llenar los coches para ir volviendo a dormir cuando a cada uno le apetezca con el bus. Eso sí, a partir de las 5:00 tocará volver andando…

Más cositas. ¿Qué tenéis que traer? Imprescindible, ganas de disfrutar y que el viaje merezca la pena. Por lo demás, en los alojamientos tendréis todo lo necesario para dormir y desayunar, excepto productos higiénicos.

La ruta. La mejor manera de llegar a Campillo de Ranas es la que a continuación os indicamos según desde donde vengáis. Consejos: llenad bien los depósitos porque la gasolinera más cercana a Campillo está a 60 km y el único combustible que tendremos no es apto para vehículos a motor, jeje. Y ojo con ciertos navegadores que pueden recoger indicaciones incorrectas.

  • Desde Salamanca
    • Salamanca – Madrid – Guadalajara – Campillo de Ranas. Aunque no es la más corta, es la que más kilómetros de autovía tiene. Su única pega es que dependiendo la hora puede tener bastante más tráfico que la siguiente opción
    • Salamanca – Collado Villalba – Venturada – Puebla de Beleña – Campillo de Ranas. Más corta, pero desde Collado Villalba las carreteras son de sentido único
  • Desde Valencia
    • Valencia – Cuenca – Guadalajara – Campillo de Ranas. La mejor opción
    • Si se opta por más kilómetros de autovía, habría que llegar casi hasta Madrid para luego tomar la A2 dirección Guadalajara. Riesgo de más tráfico
  • Desde Vitoria
    • Vitoria – Riaza – Puerto de la Quesera – Campillo de Ranas. Según los del pueblo, la mejor ruta si se viene del norte. Preciosos últimos kilómetros que hay que recorrer con tranquilidad.
  • Desde Michigan
    • Detroit – Atlanta – Madrid – Guadalajara – Campillo de Ranas
  • Desde Madrid
    • Madrid – Guadalajara – Humanes – Tamajón – Campillo de Ranas.
    • Por la A-1, Madrid – Venturada – Puebla de Beleña – Tamajón – Campillo de Ranas.

De todas formas, estaremos atentos al móvil para resolver cualquier duda

Y, por último, unas recomendaciones que nos piden nuestros anfitriones que os traslademos a todos vosotros: nos encontraremos en un entorno rural donde el sosiego es norma; tratemos de conciliarlo con nuestra diversión (aunque parezcan incompatibles). También indicaros que en las instalaciones no está permitido arrojar confeti, arroz o productos sintéticos, así como tampoco está autorizado el uso de productos pirotécnicos por el elevado riesgo de incendio.

El resto, el próximo fin de semana

¡Deseando vernos!

Ante todo, mucha calma

Esclavizada preparando centros de mesa…

Ni tenemos novia a la fuga ni novio desaparecido. Tengo a los dos controlados, y ellos a mí la cabeza llena de tartas nupciales, ramos de flores y menús degustación. Y así ocurre, que  luego pretenden que diga papá y mamá y lo que me sale de la boca es bouquet de paniculata o fondant maravillao con coulis de ambrosía. Está el logopeda sin palabras.

El motivo de tanto retraso en publicar esta entrada han sido las dichosas elecciones, no esas en las que os entretenéis los adultos para elegir a quienes dirijan vuestras ciudades y países (¡enhorabuena, Jorge!), si no las de elegir vestuario, menús y demás. Mucha elección, y poca decisión, y en esas condiciones una no podía ponerse a contar nada.  Pero el tiempo no gatea, si no vuela (como yo, jajaja) y ya no podía esperar porque en poquito más de un mes nos juntaremos todos para el fin de semana.

Así que para que os vayáis planificando, informaos que el momento más dulce, el SÍ QUEREMOS, será alrededor de las 19:00 el sábado. Hasta entonces, y a lo largo de todo el día, podréis ir acudiendo a vuestros alojamientos, los cuales ya os indicarán los novios dónde se encuentran y cómo llegar, aunque todos estaremos muy cerquita del sitio donde celebramos esta fiesta del amor.

Y como no hay amor con la tripa vacía, a continuación y en el mismo lugar daremos buena cuenta de la cena. La dieta será omnívora, así que quien sufra intolerancias biológicas o morales a cualquier alimento que nos lo haga saber para buscar alternativas. Ojito que no vale lo de “soy alérgico a todo lo que no sea marisco”. No cuela.

El dress code, que lo hay

A ver qué me pongo yo…

Ya sé que pensabais que os tenía abandonados, pero como os comenté anteriormente no me da la vida para tener entretenidos todo el día a mis padres y ocuparme además de mis obligaciones ¡Porque anda que no son dependientes! Ahora que ya comienzo a tener movilidad autónoma parece que voy con coche escoba todo el día y uno de ellos persiguiéndome de manera continua a todo momento. No sé si son padres o remolques lo que tengo.

Pero voy con lo mío. ¡Qué angustia! Poco a poco se va acercando la fecha y los nervios se me salen hasta por los dodotis. Entiendo que a los demás no les pase lo mismo, pero claro, es mi primera boda y, además, la de mis padres. ¡No todo el mundo puede presumir de semejantes privilegios!

Y según pasan los días no hago más que pensar en que habrá que vestirse para la ocasión. Luciré orgullosa mis cardenales y moratones en las piernas, eso seguro, y trataré de disimular como buenamente pueda el paquetón que aún cargo entre mis muslos; pero para el resto del cuerpo no tengo ni idea qué ponerme. Andan mis padres, hermanos y abuelos debatiendo mi vestuario para el día, ingenuos ellos que ignoran que seré yo, como siempre, quien decida al respecto. Eso sí, deberé, al igual que todos vosotros, respetar las normas que para tal fin se impongan, lo que las modernas llamamos dress code.

¿Dress code? ¿Qué **** es eso? (mis padres sueñan con una educación exquisita para mí y no me dejan escribir palabras malsonantes)

Muy sencillo: el código de etiqueta, una norma básica para que todos vayamos igual de guapas y preciosos.

¿Y cuál es el código de etiqueta para la ocasión?

Como el abc que dentro de nada me harán aprender, en principio es sencillo: algo fresco por ser verano, y al mismo tiempo que te proteja del relente vespertino serrano; elegante como para ir de boda, pero cómodo como para salir de fiesta; cosmopolita, porque yo lo valgo, y también rural por el entorno…. Resumiendo: aquello que nos haga sentir divinos y estupendas.

Así que ya sabéis: abrid de puerta en puerta el ilusionado armario de vuestro corazón y vestid el alma con la mejor de sus galas. Eso sí, el calzado bailonguero, obligado.

Hmmmmmm

A ver si me explico

Vamos a ver que parece que no quedan las cosas claras. Si ya les dije yo a los novios que lo mejor era un parque y chuches mil, pero no hubo manera. Tocaba excursión y noche a bordo.

Y como es elección de ellos, pues a su cuenta corren también las cunas y camas de todos porque al fin y al cabo es su capricho trasladarnos al edén. Solo necesitan por vuestra parte la confirmación y el número de cuantos sois para poder reservar cuanto antes las habitaciones. Vosotros solo tendréis que llevar el pijama y, a la mañana siguiente, tomar el desayuno o, en su caso, el ibuprofeno quien lo necesite.

Por eso, en cuanto lo tengáis claro, contadles si venís solos o con pareja, con pequeñajos o sin ellos, para así saber si os toca cama individual, doble o redonda.

Y ahora, ¿qué?

Ya se me ha quedado pillado otra vez…

Hola de nuevo,

Aquí me tenéis otra vez al mando de las redes sociales para aportar luz al día D.

Mira que cargo con obligaciones y responsabilidades en esta casa: además de poner la alegría durante el día y la rumba por la noche, tengo que informaros de cuanto acontecerá en ese fin de semana que nos encontremos todos.

Porque efectivamente, es un fin de semana con su sábado y su domingo lo que durará el festejo. Puestos a celebrarlo, que sea digno de tan ilustres invitados. A lo largo del sábado iremos llegando todos a los alojamientos que a cada uno en su momento indicaremos, para que con calma y siesta mediante estemos frescos para la fiesta.

Ya tenemos el cuándo, 3 y 4 de agosto. ¿Y el dónde? Porque quien piense que se va a celebrar en Madrid es que no conoce a mis papis. Los muy pillos, no sé si por huir de los paparazzi o del calor han decidido que el lugar elegido sea Campillo de Ranas, pueblo de la sierra norte de Guadalajara. Un sitio precioso, serrano como nosotros, enclavado en el corazón de la arquitectura tradicional negra de esta zona, pueblos recios de pizarra y piedra, duras construcciones preparadas para albergar la más romántica de las declaraciones.

Hasta aquí pretenden llevarnos. Y claro, cuando quienes no lo conozcáis encontréis el camino para llegar a tan mágico lugar comprenderéis la razón por la que nos quedamos todos a dormir esa noche: sin sol que nos alumbre no es posible escapar del país de las maravillas.

Por este motivo quieren los novios, mi mami y papi, que vayáis confirmando quienes y cuántos acudiréis a celebrarlo con ellos. Necesitan conocer números y distribuir habitaciones no sea que al final alguno se quede sin cama y tengan que compartir su lecho nupcial (para eso ya estoy yo, aunque temo que tienen otros planes para mí).

Así que, porfa, en los comentarios de este blog, a través de whatsapp, teléfono, correo electrónico, tam-tam, en persona, burofax o mensajería, hacedles llegar vuestro incontenible deseo de asistir y compartir con ellos fecha tan señalada.

Un beso gordote

Mi madre y mi padre se casan


Y, afortunadamente, se casan entre ellos.

Seguro que alguna se lo esperaba, alguno se lo temía y la mayoría ni lo uno ni lo otro. Y he de admitir que es responsabilidad mía que no haya ocurrido hasta ahora; lo intentaron conmigo en la tripa de mamá y estando pegada al pecho de la misma, pero decidieron esperar a que pudiera caminar y así no arrugar su vestido o la corbata de papá. Con semejante indumentaria ya podéis imaginaros que pretenden celebrarlo cual merezco, con risas, jolgorio y alegría, rodeados de mis hermanos, sus amigos y nuestra familia.

Así que el primer fin de semana del próximo mes de agosto tenéis que marcarlo a fuego en vuestro calendario y guardar el pijama, una sonrisa y un fuerte abrazo para venir a acompañarnos, o bien buscar un lejano destino donde refugiarse de tan maquiavélico plan.

Os seguiré informando…